Una de las razas de perro más populares en el mundo es el pastor aleman. Su belleza, fidelidad y carácter agradable lo ha convertido en una de las razas favoritas de niños, jóvenes y adultos. En este post hablaremos sobre algunas generalidades de estos hermosos perros.
El pastor alemán es un perro de origen alemán. Se estima que en el siglo VII D.C. ya existía una raza similar al perro actual. Estos perros son conocidos también como “ovejero alemán”, “alsatian” o “german Sheperd dog” en inglés.
El pastor alemán, como su nombre lo indica, era un perro utilizado para protección de los rebaños de ovejas en contra de los ataques de los lobos. Cuando los primeros ejemplares aparecieron se buscó la forma de seleccionar a los perros de modo que las razas resultantes no perdieran ningún aspecto estético ni funcional como animal de trabajo agrícola y ganadero.
El creador de esta raza de perros, Von Stephanitz persuadió al gobierno alemán para que se aceptara a estos perros en los trabajos de policía, con las fuerzas de la ley y los militares. Esta raza de perros muy pronto se ganó una buena reputación por su inteligencia, fiabilidad, obediencia, capacidad de rastreo olfativo y resistencia. Actualmente muchos especialistas en medicina veterinaria lo recomiendan como perros guía para personas invidentes.
El pastor alemán original es un perro de tamaño mediano, más largo que alto, con orejas de tamaño medio siempre paradas como en posición de alerta. Peludos, con una cola larga y peluda; miden aproximadamente 60 cm y llegan a pesar hasta 35 kilos.
Estos hermosos perros tienen una esperanza de vida de entre 10 y 12 años. Son perros que necesitan hacer ejercicio todos los días y estar al pendiente de sus vacunas puesto que son susceptibles a contraer moquillo. Esta raza de perros tiene alta propensión a padecer displasia de cadera, esta enfermedad característica de los perros grandes puede ocasionar fuertes dolores en la cadera y llevarlos a un estado de reposo constante. Cruzar adecuadamente a los perros es indispensable para prevenir enfermedades y obtener perros sanos, sin dolor y que sean funcionales para el trabajo o para las exhibiciones de mascotas.
Entre los cuidados para esta raza se recomienda el adiestramiento constante para que pueda alcanzar su potencial como perro de trabajo, obediente y leal. Como ya mencionamos, el ejercicio es indispensable, sacarlo a caminar al campo, playa, montaña o al parque es necesario y recomendable para su salud física y emocional, especialmente si se le permite correr libremente pues estos perros suelen padecer trastornos temperamentales cuando están encerrados lo que les puede causar mal carácter, ladridos constantes y poca afabilidad a los desconocidos.
El primer baño se recomienda darlo a los 3 meses de vida con un jabón o champú neutro. La alimentación debe limitarse a las croquetas recomendadas por el veterinario sin sobrepasarse en la dosis pues su apetito voraz puede llevar a estos perros a comer demasiado y padecer problemas gástricos y diarrea crónica. El cepillado diario es necesario para conservar el pelo brillante y hermoso.
