El rey de bastos es una carta que tiene una energía muy poderosa y particular dentro de los arcanos menores del tarot Es la energía del fuego puro, pero en este no es el caso de una energía puesta al servicio de la creatividad. Lo ideal para él es utilizar toda esa fortaleza en querer cambiar el mundo para que coincida con su visión, en lugar de crear o materializar ideas. Es un gran visionario, un mandatario decidido a cambiar el mundo, a hacerlo un lugar mejor, coincidente con su propia percepción de la realidad. Es un líder natural, y un comandante de las personas.
El rey de bastos es el líder máximo, alguien que espera los problemas con un torrente de adrenalina en su sangre que le dará todo el empuje para solucionar cualquier problema, por más imposible que parezca. El rey de bastos brinda confianza a sus seguidores, y les quita el miedo, convirtiendo un rebaño de tímidas ovejas en una legión de guerreros dispuestos a dejar todo para llevar adelante lo que su rey dice. Es un comandante con una aguda inteligencia, pero con un gran respeto por los demás. Sabe delegar, cosa sumamente difícil de conseguir en un mandatario. Cuando él no es capaz de resolver los problemas por sí mismo, encuentra a la persona indicada para que ayude.
Sin embargo, en las fortalezas de este personaje están sus flaquezas. Es una persona que a veces no sabe reconocer sus propios problemas, y en consecuencia se le hace difícil pedir ayuda cuando la necesita. La tozudez es una de sus características principales, que lo lleva a ser lo que él cree que es correcto aún cuando la consecuencia sea negativa. Su aspecto positivo, tiene un alto sentido de la ética, lo que justifica ampliamente seguirlo de forma incondicional. Su naturaleza energética lo lleva a hacerse cargo de los problemas. No tiene ningún inconveniente en ayudar a los demás y defender con alma y vida a otro ser humano si cree que está en lo correcto y que merece ser defendido.
En la tirada del tarot, esta carta nos insta a actuar del modo en que este rey actuaría: con decisión y determinación, y con la certeza de saber que nuestro razonamiento es correcto. Nos dice que todas las situaciones, sin importar lo desesperante que parezcan, pueden mejorar. Es un guerrero de la luz que nos estimula a tomar las responsabilidades en serio y no dejar nunca de creer en uno mismo.


